Análisis técnico – Toyota WRC27

Análisis técnico – Toyota WRC27

Después de ya numerosos test principalmente en tierra, Toyota puso a prueba la semana pasada su prototipo WRC27, esta vez en el asfalto de Cataluña para seguir desarrollando su coche con el que afrontarán el primer año de la nueva reglamentación 2027. Se trata del mismo prototipo que utilizaron en su último test en Finlandia a finales de agosto, el cual ya presentó cambios desde la última vez que lo probaron.

Toyota inició sus primeros test con su WRC27 en un prototipo en lo que más se parece a un Celica. Sin embargo, en abril sorprendieron en Cataluña probando un prototipo nuevo basado en el Yaris GR. Esta vez, al igual que a finales de agosto en Finlandia, Toyota volvió a probar el primer prototipo pero más desarrollado. En la comparación frontal se aprecia un parachoques delantero completamente nuevo, más ensanchado y aerodinámico, para canalizar y guiar mejor el flujo de aire delantero haciéndolo más eficiente y aumentando la generación de carga aerodinámica frontal.

Las salidas de refrigeración del capó se han optimizado, con una salida central más limpia, mientras que en el lateral se han añadido unas nuevas salidas ante la ausencia de las rejillas laterales empleadas previamente, reduciendo de esta manera la resistencia aerodinámica y manteniendo un flujo más limpio.

observando el coche desde una perspectiva lateral, se puede ver cómo Toyota sigue apostando por un pequeño rake, manteniendo una parte delantera algo más baja que la parte trasera, creando así un pequeño ángulo de inclinación con el que se expande el aire hacia la parte trasera lo cual aumenta la aceleración del aire en la parte inferior del coche, reduciendo así su presión y por tanto aumentando la generación de carga aerodinámica sin apenas aumentar la resistencia.

 

Viajando a la parte trasera del coche se puede ver cómo Toyota está trabajando en la recopilación de datos, dado el uso del Tubo de Pitot en el techo del coche. Con este instrumento se mide la presión del aire, situado en un punto crítico antes de alcanzar el alerón. Esta información es muy importante para comparar los datos con las simulaciones a ordenador CFD, y da idea de que un nuevo alerón puede aparecer en un futuro.

En cuanto el alerón, también ya se estrenó uno nuevo en Finlandia con este prototipo. El soporte fue rediseñado, presentando una pequeña platina lateral que estabiliza el flujo en los extremos. Además se añadieron dos pequeñas aletas en ambos extremos del alerón, las cuales tienen la función de mantener separados los flujos y por tanto generar una mayor carga aerodinámica. También se cuenta con un gurney flap en el borde final, con el que se acelera el flujo de aire en la zona inferior del perfil aerodinámico del alerón, reduciendo así su presión y aumentando la carga aerodinámica.

Así como hicieron con el prototipo 2, en este prototipo han incorporado una entrada de aire lateral destinada a refrigerar los frenos traseros y componentes auxiliares, con una forma muy cuidada para minimizar la resistencia aerodinámica.

En el aspecto técnico, es difícil contar con más imágenes debido al secretismo bajo el que trabaja Toyota en un test de un coche del año que viene, el cual es de entender. Aún así, en esta imagen podemos ver algo de la suspensión trasera del coche, los brazos los cuales cuentan con un mayor recorrido en comparación al Rally2 al igual que los amortiguadores También se puede observar unos discos de menores dimensiones que usan los coches de esta generación, así como el mismo escape central usado en el Yaris Rally2.

Mucho trabajo se vio por parte de los mecánicos en la parte delantera del coche, cambio la suspensión delantera y diferenciales, seguramente probando diferentes especificaciones o configuraciones. Desafortunadamente no se permitía su fotografía, pero el trabajo está ahí.

En una sección aparte se trabajaba única y exclusivamente en los amortiguadores junto a los técnicos de Rigier, marca que suministra a Toyota estos componentes. Al retirar estos componentes, se trasladaban a los técnicos especializados en esta área para montar y desmontarlos, probando de esta manera diferentes configuraciones.

También destacar la presencia meticulosa de Hankook, con ingenieros trasladados desde Corea para probar los que seguramente son los neumáticos de 2027. Sobre todo por la mañana los técnicos hacían las habituales mediciones del asfalto, como de su rugosidad, temperatura y otros parámetros necesarios para entender el comportamiento de su producto, el cual cabe decir que está en el punto de mira tras ser muy criticado por los pilotos.

De esta manera Toyota ha proseguido sus test en asfalto, tras únicamente haber probado en esta superficie en Croacia hace meses. Sin duda cuentan con pilotos de lujo, con Tänak como piloto desarrollador principal del WRC27, de los pilotos más rápidos y con experiencia para ayudar en el desarrollo del coche. Se trató de un test de 2 días, con Tänak debutando y Rovanperä en el segundo, algo que deja entrever que quizás podamos ver más al finlandés en un futuro.

Así pues, el Toyota WRC27 va cogiendo forma siendo cada vez más desarrollado. No obstante, apenas aún nos encontramos en inicios de octubre, y seguro que el coche sufrirá cambios significativos hasta la línea de salida del Rally Montecarlo.